Una manabase de Commander no debería ser el peaje que decide quién puede sentarse a jugar. Sin embargo, las tierras dobles que permiten lanzar hechizos con consistencia siguen acumulando una parte importante del coste de muchos mazos. Las novedades anunciadas para los preconstruidos de Commander de 2027 apuntan en la dirección correcta, aunque todavía dejan una pregunta sobre la mesa: ¿cuántas reimpresiones hacen falta para que una tierra necesaria deje de sentirse como un lujo?
Battlebond para los preconstruidos de Universes Beyond
La información difundida tras el anuncio de Gavin Verhey contempla una reimpresión de tierras Battlebond en los preconstruidos de Commander de 2027 basados en Universes Beyond, con posibles excepciones. Estas tierras entran enderezadas si tienes al menos dos oponentes, una condición que en Commander se cumple de forma natural desde el comienzo de la partida. Por eso son especialmente atractivas: ofrecen una base de maná sólida sin exigir una concesión relevante a cambio.
El problema es el precio de entrada. El artículo de referencia señala que tierras como Morphic Pool y Training Center se mueven alrededor de los diez dólares o más, mientras que Rejuvenating Springs sirve como ejemplo de lo que puede ocurrir cuando una carta recibe suficientes copias nuevas. La conclusión práctica es sencilla: una reimpresión frecuente puede convertir una pieza premium en una inclusión normal de muchos mazos.
Las tierras Turbulent ocupan otro lugar
Los preconstruidos ambientados en el universo de Magic recibirían tierras Turbulent. Su ventaja es que poseen tipos de tierra básica, por lo que pueden encontrarse con efectos que buscan una Isla, una Montaña u otro tipo correspondiente. Su condición para entrar enderezadas, sin embargo, exige que un oponente controle ocho tierras. Eso hace que durante los primeros turnos, precisamente cuando el maná sin restricciones es más importante, rara vez funcionen como una tierra doble perfecta.
El artículo sitúa sus precios en un rango aproximado de 1,50 a 8 dólares según la tierra y la fecha de impresión. La lectura desde la mesa es menos espectacular que con las Battlebond: pueden ser una mejora de presupuesto si las reimpresiones reducen su precio, pero no sustituyen automáticamente a una manabase optimizada.
El verdadero valor está en la repetición
La noticia no es solo qué tierras aparecerán una vez, sino la posibilidad de que los preconstruidos se conviertan en un canal constante de reimpresión. Signets, Sol Ring y Command Tower muestran que la disponibilidad sostenida puede cambiar la relación entre una carta necesaria y su precio. La propuesta ideal sería que las tierras dobles fuera de la Reserved List que Commander necesita para funcionar aparecieran con tanta frecuencia que dejaran de ser el centro financiero del mazo.
Hay un matiz importante. Las tierras utilitarias que añaden una ventaja especial, como Field of the Dead o Urborg, Tomb of Yawgmoth, pueden conservar un papel de carta perseguida. La discusión es distinta cuando hablamos de una tierra cuya función principal es permitir que el mazo juegue sus hechizos a tiempo.
Una mejora real, pero incompleta
Las reimpresiones de Battlebond y Turbulent son un paso positivo para la accesibilidad de Commander. También revelan el límite del modelo: si una tierra necesaria sigue siendo escasa, una sola aparición no cambia la experiencia de todos los jugadores. Para la mesa, la señal que conviene vigilar es la repetición del ciclo y el precio posterior de cada preconstruido. Si las copias llegan de forma constante, la manabase deja de ser una barrera. Si no, solo tendremos un alivio puntual.
